24 de junio de 2021 a las 12:49

Proceso edificatorio

Entrevista de AD’IP a Manuel Jesús Carretero Ayuso
Manuel Jesús Carretero Ayuso

Esta entrevista ha sido publicada en el nº45 de la Revista AD’IP, perteneciente a la Asociación Española de instaladores de sistemas de construcción seca, falsos techos, aislamientos y revestimientos (https://www.adip-as.com).

RESEÑA BIOGRÁFICA

Manuel Jesús Carretero Ayuso es Arquitecto Técnico e Ingeniero de Edificación por la Universidad de Extremadura y, entre otras formaciones, destacan un Máster de Investigación en Ingeniería y Arquitectura, Máster en Energética de la Edificación, Máster en Facility BIM Manager y Doctor en Ingeniería Gráfica y de Proyectos por la UEX (éste último con calificación summa cum laude). La mayor parte de su actividad profesional la ha desarrollado en la empresa privada. Inicialmente como miembro de la oficina técnica de una empresa de estructuras y prefabricados industriales, seguidamente en una entidad de control de calidad en el área de edificación-patologías (control de ejecución de obras públicas y privadas, asistencia técnica y supervisión de proyectos) y posteriormente en un estudio de Ingeniería y Arquitectura en el que intervino en la redacción y realización de proyectos de nueva planta, rehabilitación y urbanización. En el ámbito de la docencia, ha ejercido como profesor asociado de la Universidad de Extremadura (dentro del Grado de Ingeniería de Edificación) y en el ámbito de la profesión liberal, dirigiendo y coordinando obras de distinta naturaleza.

Ha redactado artículos relacionados con el control de calidad, hormigón armado, estructuras, fachadas, cubiertas, etc., habiendo intervenido también en cursos, jornadas técnicas y congresos. De igual modo, es autor de diversos libros sobre las temáticas antes referidas, como por ejemplo: “Guía de análisis del proyecto para la dirección de la ejecución de obra” o de distintas monografías de la Colección “Biblioteca de Técnicos Noveles sobre procesos constructivos” y de la Colección “Documentos de Orientación Técnica en Edificación”. Así mismo ha participado, con diferentes responsabilidades, dentro de la organización colegial: vocal del Consejo de Colegios Profesionales de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Extremadura y miembro de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Badajoz, siendo también, en éste último, el Presidente de la Comisión de Formación y Cultura. Actualmente es investigador y asesor cientifico de la Fundación MUSAAT .

ENTREVISTA

Se define a sí mismo como un hombre perseverante, al que le encanta la construcción y que vive con pasión el mundo de la arquitectura técnica. A poco que uno intercambia con usted algunas conversaciones se da cuenta que esta definición es perfectamente adecuada a su perfil profesional, a la que podríamos añadir también que es perfeccionista, disciplinado y que vive con la misma pasión la docencia y la necesidad de trasmitir conocimiento. ¿Qué supone para usted esta faceta como docente y qué ha aprendido de sus alumnos?

Es un enfoque profesional que inicialmente no me había planteado. Sin embargo, hoy en día tiene un importante interés para mí. La docencia a nivel universitario es algo que ha solidificado una llama inerte que tenía dormida y que no la supe reconocer en mis primeros años como arquitecto técnico. Sin embargo, creo que sin mis experiencias previas como profesional tampoco hubiera catalizado de manera espontánea.

De los alumnos he aprendido a mirar las cosas de manera más fresca, y sobre todo, he afianzado mi compromiso con el aprendizaje continuo viéndoles a ellos estudiar y aprender.

Al inicio de su Tesis Doctoral nos deja una cita: "Las ideas de control y mejora a menudo se confunden una con otra; esto se debe a que el control de calidad y la mejora de la calidad son inseparables" (Kaoru Ishikawa). Quizá usted mismo, y desde un prisma paralelo, es también un ejemplo de exigencia profesional, de alimentar siempre el mejor conocimiento para mejorar profesionalmente. Si nos centramos en una de sus primeras etapas de trabajo en una Entidad de Control de Calidad ¿Podría detallarnos algunas experiencias con obras, o con empresas sin citarlas, a las que tuvo que emitirles informes desfavorables, con problemas realmente incompatibles con la correcta ejecución y que pudieran facilitarle justificaciones o soluciones aún más increíbles?

El estar tantos años en una entidad y laboratorio de control de calidad fue mi mejor escuela y donde he aprendido más sin lugar a dudas. Probablemente esta experiencia laboral es la que más ha marcado mi carácter profesional y el prisma desde el que normalmente suelo enfocar mi cariz técnico. Aproveché estos años para profundizar mucho más allá de lo que se me demandaba como trabajador.

Siempre digo que fue una labor en donde me encontraba situado en una atalaya donde ver cómo actuaban, aparejadores, arquitectos, ingenieros, promotoras, constructoras, fabricantes, otras empresas de control, así como la propia Administración.

Unas de mis sensaciones iniciales fue la de decepción. No podía entender que hubiera ciertos profesionales y empresas que a pesar de sus muchos años de experiencia pudieran tener un conocimiento técnico tan limitado. El interés por el cumplimiento estricto de la normativa era algo que no siempre se apreciaba; esta cuestión ha ido mejorando claramente a día de hoy.

Ejemplos de situaciones tensas por haber emitido no-conformidades hubo muchísimas. Hay que tener en cuenta que el solo el hecho de que nosotros pusiéramos por escrito todas las comprobaciones y verificaciones (pormenorizando todo), era ya algo a lo que no se estaba acostumbrado a recibir y a leer.

La implementación del seguro decenal de daños y el tener que supervisar los proyectos fue también muy problemático al principio, dado que algunos proyectistas consideraban estos informes como invasivos y no entendían que existieran cosas que hubieran calculado incorrectamente.

El inicio profesional en la investigación y el control de calidad ¿fue buscado o fue una oportunidad laboral que surgió? ¿Cree que si no hubiera desarrollado este trabajo su vida profesional y su vocación docente y de investigación hubieran seguido otro camino?

Decía Ortega y Gasset que “yo soy yo y mis circunstancias…”. La inclinación por la normatividad, por la perfección y por la escrupulosidad en hacer las cosas es innato en mí. Posteriormente, mis circunstancias y el poder trabajar en distintos ámbitos profesionales como el control de calidad, implicarme en estudios de investigación (entre ellos, en la Fundación Musaat) y el ejercer la docencia universitaria, redoblaron e intensificaron esa visión dotándola además de una estructura profesional. Por tanto, existe una retroalimentación entre mi ‘yo’ y ‘mis circunstancias’.

Desde la Fundación Musaat se promueve la investigación con el compromiso de dar respuesta a la necesidad de emprender, incentivar y fomentar iniciativas que conduzcan a una mejora de la siniestralidad, tales como la prevención de accidentes laborales y una mayor calidad en la edificación. En AD’IP Asociación Española estamos convencidos de la importancia que tiene este trabajo, más allá del espacio profesional de la Arquitectura Técnica, entendiendo que es una labor muy importante para todo el sector que nos ayuda a mejorar. Usted es asesor científico e investigador de la Fundación Musaat desde hace nueve años, ¿Cuál ha sido y sigue siendo su labor en esta entidad y qué nos podría ampliar sobre próximos objetivos?

Entré formado parte de uno de los grupos de investigación que tiene la Fundación. En él se desarrolló el ‘Análisis Estadístico Nacional sobre Patologías en la Edificación’ del que soy autor junto con mi compañero Alberto Moreno. En este estudio se ha manejado un volumen de datos sin precedentes. La primera fase de resultados se publicó en septiembre de 2013, la segunda fase en abril de 2016 y la tercera fase en diciembre de 2019.

Teniendo en cuenta estos resultados y nuestra propia experiencia como profesionales, se desarrolló una actividad paralela que era la redacción de unas fichas de patología (como las conocemos coloquialmente) que explicaran cómo construir intentando minimizar riesgos constructivos a partir de las enseñanzas que nos dio el Análisis Estadístico. En estos Documentos de Orientación Técnica he escrito sobre cubiertas, fachadas, estructuras, particiones e instalaciones. El próximo documento que redactaré a finales de 2021 (que será sobre revestimientos) será mi número 41.

A todo esto, se le añade una importante labor de divulgación que desde la Fundación Musaat se realiza, viajando por la gran mayoría de los Colegios Oficiales provinciales de España (COAATs) organizando jornadas de formación. 

Hoy en día, para mí, es una gran satisfacción formar parte de la Fundación. Así, desde 2020, fruto de una mayor implicación, llevo también la dirección técnica del programa de estudios patológicos. Ahora, estamos empezando un nuevo trabajo en el que se están introduciendo más variables y parámetros para conocer con más profundidad las patologías de nuestros edificios.

Es admirable el trabajo que usted se viene desarrollando en cuanto a la divulgación de patologías en edificación y, concretamente, en el “Análisis Estadístico Nacional sobre Patologías en la Edificación” que ha sido promovido por la Fundación Musaat. Se trata de una investigación sin precedentes en España y prácticamente en todo el mundo, y donde se refleja un elevadísimo número de miles de patologías. Se analizan las causas, los daños, los elementos donde ocurren y los capítulos donde se encuentran, con la combinación y cruce de datos. ¿Nos podría ilustrar de cómo nace este gran proyecto, cuál ha sido su desarrollo y la documentación tan importante de referencia que se ha publicado?

Este macro estudio, junto con la investigación sobre factores relacionados con los accidentes laborales en el sector de la edificación, han sido las primeras líneas de actuación de la Fundación, y por qué no decirlo, sus buques insignia.

Sobre esta gran investigación patológica, el Patronato de la Fundación decidió iniciar la misma con el fin de obtener datos reales que indicaran cuáles eran las lesiones más habituales en edificación, determinar sus causas originarias, así como conocer la influencia de variables como las áreas geográficas y las tipologías de obras donde se producían. En definitiva, tener mucha información sobre diferentes parámetros como forma de poder después prevenir y disminuir la siniestralidad.

Las fuentes de información utilizadas para este análisis patológico, han sido los expedientes de siniestros de responsabilidad civil profesional de aparejadores y arquitectos técnicos de Musaat.

Para estandarizar y sistematizar la toma de datos fue necesario la creación de una aplicación informática (Sigex). Hay que tener en cuenta que, por lo general, en cada expediente aparecían varias lesiones o patologías, por lo que el número de éstas fue sustancialmente mayor al de expedientes; en concreto, un total de 34.873 patologías. Se definió el concepto de ‘proceso patológico’, que se constituye como la interrelación que caracteriza y ubica cada una de las patologías estudiadas mediante un cuadrinomio de descriptores básicos: zona, elemento, patología y causa. De esta forma, al final del proceso se estudiaron y caracterizaron 11 zonas de origen, 59 elementos constructivos, 41 tipos de lesiones distintas y 80 tipos de causas.

Ya en el año 2006, en un artículo suyo titulado “Estudio de las deficiencias de proyecto en las cubiertas planas”, publicado en la revista “Arte y Cemento”, concluía que los resultados sobre el detallado estudio de esta investigación eran preocupantes, que se debería mejorar muchísimo y que la aprobación de “Métodos de Verificación” y de “Soluciones Aceptadas” serían muy necesarias. ¿Cuáles serían las necesidades actuales de regulación y a nivel de qué instancias se tendrían que desarrollar para poder reducir al mínimo estas graves incidencias en todos los ámbitos de la Edificación?

Al encaminarse varias normativas hacia un enfoque prestacional, hace que en algunos casos pueda haber una cierta relajación conceptual de qué aspectos concretos son importantes exigir. Debido al carácter de nuestro sector, la existencia de conceptos o consejos que sean voluntarios o vagos en la forma de llevarse a cabo, hace que se vean diluidos y sobrepasados por otros valores que no priman la calidad.

De esta forma, todas las aplicaciones, publicaciones y procesos que propicien que su orientación y sistemática procedimental hacen cumplir los umbrales mínimos de la normativa, deben ser potenciados e implementados.

Por ejemplo, la existencia de catálogos de soluciones técnicas realizados por asociaciones profesionales con la inclusión de materiales y sistemas constructivos comercializados que faciliten el cumplimiento del CTE, es un camino por el que debemos avanzar.

También, la prefabricación debe de aumentar significativamente más en todos los ámbitos.

Adicionalmente, creo que igualmente se pueden regular muchos más aspectos y que debe de haber un diálogo social entre técnicos, empresas y Administración para reforzar la coordinación y sumar mejoras de funcionamiento. Por ejemplo, se pueden incluir más condicionantes en la Ley de Ordenación de la Edificación para ejercer de promotor o constructor (tanto administrativos, como técnicos o económicos); a los jefes de obra se les debería requerir una formación mínima; los operarios tendrían que pasar por unos exámenes de conocimiento o aptitud; todos los agentes intervinientes deberían tener obligatoriamente un seguro de responsabilidad civil tal como poseen los miembros de la Dirección Facultativa, extender la homologación de las empresas instaladoras, etc., etc. (pero todo esto es solo una opinión mía personal).

La formación continua de un profesional, la supervisión de la misma y la de su trabajo, es algo que vemos reflejado como un legado importante en todas sus publicaciones. AD’IP Asociación Española ha iniciado con el CGATE el desarrollo de la Homologación AD’IP, como un control y evaluación técnica objetiva de empresas que ofrezca garantías de profesionalidad, servicio y calidad contrastada. ¿Cómo valora esta iniciativa, la supervisión de la formación, medios, experiencia, y qué destacaría de la incorporación de un comité técnico evaluador independiente coordinado desde el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España?

No soy defensor de la autorregulación libre y espontánea del mercado, tal como sí hay quienes lo defienden en ámbitos como la economía y las finanzas. Bajo mi prisma, la manera más clara de llegar a la ‘calidad con mayúsculas’ es realizando normativas estrictas y específicas en todos los ámbitos. Además de ello, es importante y conveniente que se incorporen y generalicen también otros mecanismos como las acreditaciones, las homologaciones y los sellos de calidad en la mayor parte del tejido productivo español y europeo. Aquí, todavía hay un gran camino por recorrer y mejorar; pero hay un gran problema, que socialmente en España todavía no se da la importancia y el valor suficiente a estas iniciativas. Hoy por hoy, en el mercado se busca prioritariamente los bajos precios y no se hace una discriminación positiva seleccionando estos hechos diferenciales de calidad. 

Por tanto, todo lo que implique la colaboración transversal entre organizaciones de nuestro sector, así como las decisiones que busquen las garantías de profesionalidad y una evaluación técnica independiente de las actividades, me parece muy positiva.

Desde AD’IP Asociación Española se agradece la invitación realizada a participar en aportaciones de revisión y de puesta en obra dentro de su amplio espacio de representación, donde tiene cabida la Construcción Seca, Falsos Techos, Aislamientos, Protección Pasiva Contra el Fuego, Revestimientos Impermeabilizantes y Revestimientos Decorativos, tanto en interiores como en envolventes. Dadas las importantes aportaciones escritas por usted en los Documentos Técnicos titulados “Consideraciones generales energéticas y aislantes” y “Características técnicas de los aislamientos de fachada”, y siendo los Sistemas SATE cada vez más relevantes en rehabilitación y obra nueva dentro del espacio de representación de la Asociación, ¿Cómo cree que deberían de evolucionar las soluciones y materiales hacia ese confort de aislamiento térmico y acústico, unido a la eficiencia energética?

Es difícil de saber y augurar. Pero es cierto que los Sistemas SATE tienen un gran futuro y son una solución para el amplio programa de rehabilitación que España tiene que llevar a cabo en los próximos lustros sobre su parque inmobiliario más obsoleto. La adecuación progresiva de la envolvente en los edificios que fueron construidos hace algunas décadas es una vía que tenemos que transitar con más frecuencia y mayor firmeza. El objetivo hacia la sostenibilidad real y una eficiencia energética tangible es un compromiso ineludible.

En el espacio de revisión conjunta de un trabajo documental ya realizado íntegramente por su parte, en el que ha escrito varios Documentos de Orientación Técnica sobre las particiones interiores mediante construcción seca, nos comentaba la situación de confusión que se llega a generar para el prescriptor cuando los fabricantes generan multitud de materiales con distintas prestaciones, denominaciones e incluso espesores o medidas, argumentando que el camino adecuado sería siempre impulsar la concentración de prestaciones y la unificación de criterios en medidas y sistemas. ¿Podría ampliarnos estas consideraciones?

Es muy necesario homogeneizar denominaciones, características, prestaciones y dimensiones de materiales y sistemas constructivos. Al igual que se llegó a un consenso para converger a un tipo estandarizado de clavija para los cargadores de teléfonos móviles (hay también otros miles de ejemplos), es muy deseable que se llegue a esa convergencia en todos los ámbitos de la construcción (es mi parecer, al menos). La interoperatividad reduce los conflictos, aumenta la eficacia y minimiza los errores.

Cuando se leen los catálogos de algunos fabricantes da la sensación de que se quiere ocultar deliberadamente el tipo de material que se utiliza o a qué clase de identificación generalizada de producto está haciéndose referencia. Subjetivamente, esas empresas parece que no quieren que se las encuadre en la jerarquía de una tipología de producto; lo que se busca es que ellos solos (sus marcas) conformen mentalmente para el cliente un producto único y desligado de una familia constructiva. Probablemente, se trata de un objetivo mercadotécnico que se basa en el análisis del comportamiento del proceso de compra-venta.

Hablo ahora de algunas situaciones a las que yo, personalmente, no les veo el sentido o la ventaja …; por ejemplo, en los sistemas de PYL existen perfiles que se diferencian dimensionalmente entre sí en solo dos milímetros, dependiendo del fabricante. También, en el caso de los ladrillos, hay una amplitud excesiva (bajo mi punto de vista) de combinaciones dimensionales según el largo/ancho/alto; además, el nombre que se les da varía según zonas geográficas.

Toda esta amalgama y heterogeneidad de situaciones no beneficia ni a prescriptores, directores de ejecución, constructores o usuarios.

Siguiendo con las conversaciones con AD’IP Asociación Española, se puso encima de la mesa el ejemplo de un protocolo firmado por la Asociación y una antigua Federación de instaladores que representaba a instaladores electricistas, de fontanería, saneamiento, calefacción, climatización, combustibles, telefonía, comercio de electrodomésticos, control de telecomunicaciones y afines, y los ponía de acuerdo con los instaladores de divisiones y revestimientos de construcción seca, estableciendo unos criterios de organización y puesta conjunta en obra, reconocidos y aprobados por todos, de forma que se puedan dar soluciones a posibles desencuentros o disparidad de criterios que puedan surgir en las obras o en el propio desarrollo de los trabajos. Este acuerdo ha sido retomado y va a volver a ser impulsado a una mesa de trabajo por AD’IP Asociación Española, con la participación obligada de un control técnico y normativo. ¿Cómo ve esta iniciativa desde su amplio conocimiento y experiencia en el control de calidad, desarrollo y puesta en obra de los trabajos en edificación?

Lo veo loable y necesario. Este tipo de acciones y colaboraciones son las que nos hacen mejorar. Es una de las muchas vías que tenemos que recorrer en el mundo de la construcción.

Vuelvo a enfatizar los argumentos que anteriormente expresé: el futuro del sector está en que conjuguemos repetidamente los verbos: colaborar, converger, coordinar, homogeneizar, estandarizar, verificar, supervisar, homologar y acreditar. 

Bajo la actual situación de la pandemia, usted publicó a finales del pasado año en el blog de la Fundación Musaat, un interesante artículo sobre “La ‘nueva normalidad’ y los posibles cambios en las particiones de los edificios”. Hacía una revisión de otras circunstancias de nuestra historia reciente, como fue el azote de la tuberculosis, y su resultado al concebir nuevas edificaciones, así como la actual necesidad de priorizar ambientes multivalentes y la versatilidad en las particiones. Terminaba poniendo encima de la mesa una propuesta para idear nuevas “separaciones”, que precisan de un nuevo prisma en las soluciones globales y que conlleva desde una selección y catalogación de materiales a la irremediable incorporación de nuevos conceptos. ¿Podría desarrollarnos más esas posibles nuevas estrategias en la ingeniería y en la construcción que pueden traer consigo el análisis de esta pandemia y la previsión ante posibles futuros escenarios?

Creo que el arquitecto técnico está en una posición ideal para proporcionar algunas de estas nuevas soluciones a la sociedad en lo que respecta a dar respuestas a retos constructivos que den viabilidad a una serie de mejoras en los edificios. Solo nos falta creérnoslo y ponernos manos a la obra.

Ciertamente es ese breve artículo indico que algunas de las evoluciones arquitectónicas que tenemos fueron fruto de situaciones sanitarias muy complicadas. La pandemia debida al coronavirus SARS-CoV-2 nos ha puesto contra las cuerdas y debemos también sacar conclusiones en muchos campos; entre ellos en edificación (y de esto se hizo eco ‘Diario 16’ al mencionar este post el día 13/02/21).

Con el objeto de mejorar la adaptabilidad de los espacios interiores para futuras situaciones análogas (ante eventuales nuevos confinamientos) y para recoger un cambio de necesidades de parte de la sociedad (por ejemplo, con el teletrabajo), debemos de actuar y concebir nuevas soluciones.

De esta manera, habría que repensar conceptos para que no todas las particiones de las viviendas fueran estáticas, de forma que se permitiera unir o separar un dormitorio con un pasillo, o el comedor con un distribuidor. Esta es la razón por la que se haría necesario diseñar y ejecutar paramentos plegadizos o corredizos, tabiquerías ocultables y ampliables, e incluso, paredes motorizadas ajustables.

Las ideas para concebir esas transformaciones se pueden obtener de muchos sitios. Un ejemplo que pongo es la inspiración en el ‘origami’. Aunque parezca descabellado, esta costumbre ancestral japonesa se ha utilizado ya para diseños de ingeniería aeroespacial.

En abril de 2016 el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Badajoz le entregaban una placa de manos de su Presidente, en un acto homenaje a los profesionales que cumplían 25 años de profesión y en reconocimiento por su labor profesional. Cuando ya supera los 30 años de profesión y tras su paso por la docencia, publicación de libros, etc.. ¿Qué le queda aun profesionalmente por alcanzar, ante esa pasión incombustible por el mundo de la Arquitectura Técnica?

Quiero seguir luchando por los mismos caminos: en la docencia, en la investigación, en charlas y seminarios, en la publicación continua de artículos y libros, así como en cualquier otro escenario que sirva para impulsar y apoyar mi implicación hacia la Edificación.

Desearía ver mi profesión estando consolidada en más campos, en acciones conjuntas entre empresas y universidad, en iniciativas entre la profundización conceptual y el desarrollo en innovaciones prácticas; y todo ello, con en el aumento de un sentimiento de orgullo corporativo.

A nivel personal, también nos encontramos ante un hombre con valores muy reconocidos y con un gran camino de compromiso social. Teniendo conocimiento de su apoyo y protagonismo en importantes espacios sociales, como es la Asociación para la Donación de Médula Ósea de Extremadura (de la que fue vicepresidente), y para quienes damos relevancia a esa importante labor desinteresada, esto es siempre de recibo que se destaque. Tal y como reflejó en una parte de su Pregón, el año que tuvo el gran reconocimiento de ser pregonero de la Semana Santa de Montijo, hablaba de la búsqueda de la felicidad y de cómo ayudar a los demás en esa tarea. ¿Qué es lo que cree que no deberíamos olvidar de este último año, en qué podemos mejorar como personas ante estas situaciones y qué espera de nuestra evolución como sociedad?

Creo que en la vida no se puede pasar de puntillas por este mundo lleno de problemas y tan necesario de continuas mejoras. Hay que implicarse, hay que dejar lo mejor de sí y volcarse en una parcela en la que aportar nuestro granito de arena.

Ahora bien, mi caso es algo especial porque he estado, con mayor o menor intensidad, en diferentes ámbitos. Empecé siendo miembro de la directiva de la Casa de Juventud de mi pueblo y posteriormente me impliqué extraordinariamente durante 10 años en la ‘Agrupación Cultural Agla’, la cual promociona e impulsa el folklore extremeño dentro y fuera de nuestro territorio. También me impliqué mucho con la Semana Santa de Montijo, cofundando dos cofradías y siendo el Hermano Mayor de una de ellas. A esto le siguió, estudiando ya la carrera en Cáceres, ser miembro de la ‘Asociación Universitaria de Extremadura’ y de la ‘Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura’.

También he tenido los diferentes cargos que se han comentado al inicio, dentro de la organización colegial de la Arquitectura Técnica, y sobre todo, mi faceta de acción social como parte activa de una oenegé del ámbito sanitario (la asociación ADMO ) en la que entré a raíz de la enfermedad de mi esposa. Además, promoví la creación de una federación nacional de entidades de lucha contra la leucemia y otras enfermedades oncohematológicas, de la que fui también vicepresidente y el representante de las asociaciones de pacientes de España ante la Comisión de seguimiento del Plan Nacional para la Donación de Médula Ósea del Ministerio de Sanidad.

Por tanto, todo esto, todo este compromiso en beneficio de la sociedad, es lo que nos puede ayudar a ser felices. Al menos, yo lo he sido aportando mi tiempo y conocimiento para todas estas causas.

La pandemia nos ha enseñado, o nos debería enseñar, a ser más humildes (como personas y como sociedad). Ser conscientes de que en cualquier momento puede cambiar todo y que debemos aprender de estos momentos vivenciales como un regalo hacia la esperanza, no dando nada por hecho. Nuestra evolución como sociedad debe ir necesariamente por la implicación con nuestro entorno y en rebajar el personalismo autista y cabalgante que nos rodea.

La Asociación para la Donación de Médula Ósea y Cordón Umbilical de Extremadura fue galardona en 2014 con la mayor distinción regional (Medalla de Extremadura) por parte del Gobierno extremeño como reconocimiento a su incansable laboral social en pro de los enfermos y por sus continuas actividades de solidaridad.

 


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